2 Tim. 4:7-8. “He peleado la buena batalla, he acabado la carrera, he guardado la fe. Por lo demás, me está guardada la corona de justicia, la cual me dará el Señor, juez justo, en aquel día; y no sólo a mí, sino también a todos los que aman su venida”. (Pastores Gonzalo y Andrea Sanabria) Introducción: Dios no planeó ningún fracaso espiritual. Bien como miembros del cuerpo de Cristo y/o seamos llamados a ser dones del ministerio, Él no dio a unos para que fracasaran y a otros para que triunfaran (el triunfo de Dios en una persona se logra cuando hace aquello para lo cual fue llamada). Él planeó que todos triunfaran. Como puedes apreciar tienes que darte al llamado de Dios en tu vida.