Cuidado con lo que dices
Introducción: A veces impulsados por la ira decimos palabras que no sólo ofenden sino que lastiman los corazones de otros. En otras ocasiones quizá murmuramos contra la voluntad de Dios y esto no ayuda a salir de tal situación, por el contrario empeora las cosas como le sucedió a Israel por el desierto. Por eso recordemos que es mejor bendecir que maldecir…