Cuando leemos las Escrituras y vemos las obras de aquellos héroes de la fe, nuestro corazón se siente inspirado y fortalecido en la esperanza. Aunque creemos que Dios es el mismo, y que él no cambia, nos preguntamos a veces ¿aquellas obras prodigiosas, maravillosas y sobrenaturales, dónde están? Creo que la respuesta más bien es otra pregunta ¿Dónde están esos Elías, Elíseos, o Josués dispuestos a darlo todo por Dios? Dios es tan grande entre nosotros, como pequeños seamos ante él. Dios está buscando corazones dispuestos a darlo todo por él…