(Pastores Gonzalo y Andrea Sanabria) En una de sus giras evangelísticas el Señor Jesús sanó a dos ciegos de Jericó, quienes a pesar de su condición, clamaron con insistencia, y su fuerza y perseverancia los llevó a superar varios obstáculos para alcanzar su milagro, pues la multitud que seguía a Jesús era muy grande, los discípulos intentaron callarlos y nada podían ver… Sin embargo captaron la atención de Jesús quien se detuvo y los atendió. No debemos renunciar, sino perseverar, aunque los obstáculos aumenten, pues Jesús nos oirá y atenderá…