En la Escritura encontramos que Dios una y otra vez le dice a sus siervos, “no temas, yo estoy contigo” también les dice: “esfuérzate”, ¿por qué estas frases se repiten? Porque el ser humano se fatiga, se cansa, enfrenta el miedo y el desánimo ante las decepciones, ante la traición, el menosprecio y las palabras malsanas e hirientes. El servicio a Dios se encuentra con el rechazo, la incomprensión, a veces dudas, y muchas veces en el camino aparece el desánimo; pero siempre recuerda la palabra de Dios que nos dice: “NO TEMAS, YO SOY TU ESCUDO, Y TU GALARDÓN SERÁ SOBREMANERA GRANDE” (Gén. 15:1) …