Fundamentos bíblicos de la prosperidad

Fundamentos bíblicos de la prosperidad. 

1) El hombre es administrador, Dios es el dueño.  

a) Diseño: Gén. 1:26, 28. Sal. 24:1. Por diseño de Dios somos administradores de la tierra. Dios es el dueño, nosotros mayordomos. Cuando sufres por los bienes de la tierra, es porque piensas que son tuyos. Dios respalda a quien bien administra sus bienes. 

Por eso Hag 2:8 “Mía es la plata, y mío es el oro, dice Jehová de los ejércitos”.  

b) Conciencia: Sal. 8:5-6. El hombre ha recibido un altísimo honor y privilegio.  

c) Responsabilidad: Lucas 16:10-12. La fidelidad del administrador lo hace candidato para recibir más, mientras que no rendir el gobierno a Dios lo hace candidato para que le sea quitado lo recibido: Lucas 19:24-26.   

2) El dinero compite con Cristo por el señorío de nuestra vida.  

Mateo 6:24. La palabra “riquezas” se traduce del termino griego “mammonás” que además traduce: Riqueza. Confianza. Bienes terrenales. Avaricia. El término arameo significa: dios (demonio) de la avaricia. 

Mammon es el demonio de la avaricia y la codicia, corrompe la honestidad y fomenta el amor desmedido por el dinero y la acumulación de bienes. Influye sutilmente sembrando la necesidad de poder, priorizando el lujo sobre los valores y la flia, convirtiendo la riqueza en un ídolo que causa insatisfacción perpetua.

Hace que la persona, sin importar cuanto tenga, siempre crea que es muy poco, llevándola por toda su existencia a acumular más y más, sin saciarse. Le hace creer que al lograr mucho será feliz. Pero, es una felicidad cada vez más lejana…  

3) Dios es nuestro proveedor, y nuestra confianza en él debe estar.  

1 Tim. 6:17. La humildad de corazón es una base que soporta las riquezas. El corazón y la fe deben estar en Dios y no en las riquezas. Dios no maldijo a los ricos de aquel momento, les dijo como administrar bien.   

1 Tim. 6:9-10. Dios bendice y prospera, pero el administrador no puede hacer de aquello su dios, debe tener presente que el dueño es Dios. En ningún momento, somos dueños, somos administradores, a quienes el dueño, les permite disfrutar de su patrimonio.  

Cuídate del orgullo y de la autosuficiencia: Deut. 8:17-18.     

4) La prosperidad es abundantemente bíblica. 

Literalmente, la Biblia dice que Dios nos quiere prosperar: 3 Juan 2.  “Amado, yo deseo que seas prosperado en todas las cosas, y que tenga salud, así como prospera tu alma”. Prosperidad integral… 

2 Cor. 9:10-11. “Enriquecidos para dar con generosidad”. Uno de los objetivos para Dios prosperarte es para que su obra sea prospera también. 

Dios bendijo con abundancia tanto en el NT como en el AT. Vemos por ejemplo: 

Abraham: Génesis 13:2 “Y Abram era riquísimo en ganado, en plata y en oro”. 

Isaac: Gén. 26:12-13 “Y sembró Isaac en aquella tierra, y cosechó aquel año ciento por uno; y le bendijo Jehová. Él se enriqueció, y fue prosperado, y se engrandeció hasta hacerse muy poderoso”. 

Jacob: Gén. 30:43 “Y se enriqueció el varón (Jacob) muchísimo, y tuvo muchas ovejas, y siervas y siervos, y camellos y asnos.”.  

José: Génesis nos enseña que Dios lo hizo prospero en todo. 2º en Imperio Egipcio. 

Salomón: 2 Crón. 9:22 “Y excedió el rey Salomón a todos los reyes de la tierra en riqueza y en sabiduría”. 

Josafat: 2 Crón. 17:5 “Jehová por tanto confirmó el reino en su mano, y todo Judá dio a Josafat presentes; y tuvo riquezas y gloria en abundancia”.    

Saulo de Tarso, quizá venía de una familia de clase alta. Su ciudadanía romana heredada, su educación superior bajo Gamaliel en Jerusalén, y el lucrativo negocio de fabricación de tiendas sugieren una posición económica sólida, y una posición social influyente en la ciudad de Tarso. 

La Biblia enseña mucho acerca de las finanzas, hay más de 2300 versículos que tratan sobre el dinero, la riqueza y las posesiones. Jesús dedicó aproximadamente el 15% de sus enseñanzas a temas financieros, y cerca del 40% de sus parábolas abordan la administración de recursos. 

5) Significado bíblico de la palabra “prosperidad”. 

a) Del hebreo “tsaleaj”: Triunfar. Lograr. Éxito.  Ejemplos: 

Génesis 39:2 “Mas Jehová estaba con José, y fue varón próspero; y estaba en la casa de su amo el egipcio”. 

2 Crónicas 26:5 Uzías “Y persistió en buscar a Dios en los días de Zacarías, entendido en visiones de Dios; y en estos días que buscó a Jehová, él le prosperó”.  

b) En el griego, 3 Juan 2 “Amado, yo deseo que seas prosperado en todas…”. “Prosperado” del gr “euodoo”: Irle bien a uno. Alcanzar una ganancia. Completar el camino.  - “Así como euodoo tu alma”.

En el corazón de Dios está prosperar tu vida, permite que él te enseñe mediante su palabra, y por el Espíritu Santo alcanzarás aquello que él ha preparado para ti. Despójate de tus argumentos, miedos, prevenciones, y prejuicios para Dios escriba en ti su verdad.   

Pastor Gonzalo Sanabria. 

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