Un nuevo camino en Cristo Jesús
(Un nuevo camino en Cristo
Jesús). Como nos enseña la Biblia Dios diseñó un camino a través del
tabernáculo, y todo esto para mostrarnos su amor y enseñarnos cómo el ser
humano puede volver a Dios, de donde salió...
Un nuevo camino en Cristo Jesús:
Hebreos 9:6-8 “Y así dispuestas
estas cosas, en la primera parte del tabernáculo entran los sacerdotes
continuamente para cumplir los oficios del culto; pero en la segunda parte, sólo
el sumo sacerdote una vez al año, no sin sangre, la cual ofrece por sí mismo y
por los pecados de ignorancia del pueblo; dando el Espíritu Santo a entender con
esto que aún no se había manifestado el camino al Lugar Santísimo, entre tanto
que la primera parte del tabernáculo estuviese en pie”.
Como bien sabemos después del pecado
en el Edén, transcurrió la historia del hombre y en el tiempo de Dios, el Señor
llamó a Abraham y a partir de él empezó a formar su pueblo. Los patriarcas
sabían que debían ofrecer sacrificio para acercarse a Dios y para hallar en él
misericordia y bendición.
La Escritura nos enseña en el libro
de Éxodo que cuando Dios saca a Israel de la esclavitud egipcia le da
instrucciones específicas para construir el tabernáculo en el desierto.
Este primer santuario fue llamado
también “tienda de reunión”, porque precisamente era un lugar de encuentro
entre Dios y el hombre. Allí podía el pueblo de Israel buscar la presencia de
Dios, y también allí el Señor manifestaría su presencia y el consejo para su
pueblo.
La palabra de Dios nos enseña que
este tabernáculo estaba compuesto por tres partes: el atrio, el lugar santo y
el lugar santísimo.
El sumo sacerdote en el día del Yom
kippur (día de la expiación o día del perdón) entraba hasta el lugar santísimo,
era el único día y la única persona que podía hacerlo, los demás días los
sacerdotes solo servían en el atrio y en el lugar santo. El Yom kippur era una
celebración anual y nacional.
(Te invito a leer: Sermones escritos para predicar).
Para aquel día tan importante el sumo
sacerdote tenía una intensa preparación antes de entrar al lugar santísimo en aquel
día; la semana anterior al Yom Kippur debía estudiar y repasar al detalle cada
una de las cosas que debía hacer.
Al sumo sacerdote la noche anterior
al día de la expiación no lo dejaban dormir, sino que debía leer la Tora y en
otros momentos se la leían, para que no tuviese sueños impuros, ni malos
pensamientos.
Respecto a las vestiduras, el vestido
del sumo sacerdote y la ceremonia debía seguir un estricto protocolo, pues por
algún faltante podía caer muerto en el lugar santísimo; por eso también había
un sacerdote sustituto (y preparado) en caso de que el primer sacerdote
falleciera.
La palabra de Dios nos enseña que el
camino en este tabernáculo era un desplazamiento desde la puerta del santuario en
la entrada del atrio exterior hasta el lugar donde estaba el arca de oro
(símbolo de la presencia de Dios, y lugar donde él se manifestaba y daba a
conocer la dirección para su pueblo).
Nos dice Hebreos 9:11-12 “Pero estando
ya presente Cristo, sumo sacerdote de los bienes venideros por el más amplio y
más perfecto tabernáculo, no hecho de manos, es decir, no de esta creación, y
no por sangre de machos cabríos ni de becerros, sino por su propia sangre, entró
una vez para siempre en el Lugar Santísimo, habiendo obtenido eterna redención”.
Como podemos ver en este pasaje
bíblico se nos enseña que el Señor Jesucristo es nuestro sumo sacerdote,
sacerdote del más amplio y perfecto tabernáculo, no de esta creación ni hecho
por manos humanas, entonces hablamos del santuario celestial.
Aquel que vio Moisés y que Dios le
mostró como modelo para que construyera el tabernáculo terrenal lo más parecido
posible.
En este santuario celestial es donde entró
Cristo cuando resucitó, él es sacerdote y cordero a la vez, entró a la
presencia de Dios presentando la sangre de su perfecto sacrificio, una vez para
siempre, y así obtuvo para nosotros eterna redención. Por eso dice la Biblia
que tenemos un camino nuevo y vivo para entrar en la presencia de Dios. Gracias
Señor Jesús por tu poderosa y maravillosa obra.
Te invito a leer:
El hombre es administrador, Dios es el dueño.
Escrito por Pastor Gonzalo Sanabria.
Dios te bendiga Eddy, muchas gracias por dejarnos tu valioso comentario.
ResponderBorrarexelente estudio
ResponderBorrarMuchas gracias Evelio por tu comentario. Dios te bendiga.
BorrarGracias por esas enseñanzas
ResponderBorrarDios te bendiga y gracias por dejarnos tu comentario.
BorrarDIOS bendiga Pastor muy bueno no sabía que se preparaba una semana antes el sacerdote y tampoco que no lo dejaban dormir la noche anterior.Muy bueno.
ResponderBorrarMuchas gracias Javier por dejarnos tu valioso comentario. Dios bendiga tu vida y familia.
BorrarYo tb he aprendido mucho de este sermón. Muchas gracias pastor
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