Puedes superar tus obstáculos con la ayuda de Dios
(Puedes superar tus obstáculos
con la ayuda de Dios). La palabra de Dios nos enseña y alienta a buscar la
presencia de Dios, con su poder y
sabiduría es posible superar toda adversidad…
Puedes superar tus obstáculos con la ayuda de Dios.
Nos dice 1 Samuel
1:12-17 “Mientras ella oraba largamente delante de Jehová, Elí estaba
observando la boca de ella. Pero Ana hablaba en su corazón y solamente se movían
sus labios… y Elí la tuvo por ebria. Entonces le dijo a Elí: ¿Hasta cuándo
estarás ebria? Digiere tu vino…”.
La verdad es que cuando decidimos buscar
a Dios con mayor intensidad o decidimos fortalecer nuestra amistad con el Señor
aparecerán algunos obstáculos por superar; de hecho, el enemigo de nuestras
almas no va a facilitar las cosas, por eso la Biblia nos dice: “No podemos ignorar
las maquinaciones del enemigo”. Pero en Cristo no hay poder del diablo que te
pueda detener.
Como nos enseña aquí la palabra de
Dios cuando Ana fue al templo a orar, el sumo sacerdote Elí observaba la boca
de ella, y como apenas se movían sus labios, él pensó que ella estaba borracha;
de hecho le dijo: “¿hasta cuándo estarás ebria? Digiere tu vino”. El sacerdote concluyó
que Ana no estaba orando sinceramente, más bien pensó que estaba irrespetando
la presencia del Señor allí.
¿Cómo reaccionó Ana ante esta
situación? Ante las acusaciones, calumnias, palabras de desánimo, entre otras
cosas, todos reaccionamos de diferentes maneras; algunos se enojan, otros
buscan la confrontación, otros se desaniman y quieren renunciar a esa búsqueda
de Dios, pero lo correcto es poner estas cosas en las manos del Señor. Por eso
la Escritura nos enseña diciendo:
Romanos 12: 9 nos dice: “No os
venguéis vosotros mismos, sino dejad lugar a la ira de Dios” y 1 Pedro 2:23 nos
dice que “Cristo no maldecía, ni amenazaba, sino que encomendaba la causa al
que juzga justamente”. Es Dios quien nos defiende.
Como podemos ver en este pasaje
bíblico el sumo sacerdote le llamó la atención a Ana, y ella no respondió con
una mala actitud, ni fue grosera con el sacerdote, más bien con respeto (pues
le dijo: “No, señor mío”) le aclaró cuál era su situación y por qué razón
estaba allí orando a Dios.
Cuando el sumo sacerdote Elí escuchó el
testimonio de Ana la bendijo diciéndole: “Ve en paz, y Dios te conceda la
petición de tu corazón”. Inicialmente Ana fue acusada, pero ella actuó con
sabiduría y respeto, y Dios la justificó, la bendijo y luego le concedió el
deseo de su corazón.
Como vemos a lo largo de la Biblia, buscar
a Dios y confiar en él implica superar obstáculos, pero al final veremos su
recompensa, pues el Señor es galardonador de los que le buscan, y aquellos que
confían en él nunca serán avergonzados. Fiel y todopoderoso es Dios para
recompensar con abundancia a sus hijos.
Te invito a leer:
Escrito por Pastor Gonzalo Sanabria.
Q gran fuerza me da este estudio para empezar el día confiada en Dios y orando porque me dè valentía para hablarle de Él a los demás. Precioso amor el q Él nos da
ResponderBorrarMuchas gracias por tu nota Sara, Dios te bendiga y gracias por dejarnos tus comentarios.
BorrarEste pasaje nos deja ver un gran ejemplo de practicar la honora con los lidereres, aunque nos acusen o senalen. Dios nos recompezara esa honra y dara la victoria. Que Dios nos allude a tener la fuerza de voluntad y caracter para reaccionar ante esas situaciones con sabiduria y confianza en Dios!
ResponderBorrarAsí es, muchas gracias por dejarnos tu comentario. Dios bendiga tu vida y familia.
BorrarMuchas veces,nos pasa como a esta sierva Ana,nos ahogamos en el problema y desconfiamos en el que todo lo puede
ResponderBorrar