Cuidado con el espíritu fariseo
Cuidado con el espíritu fariseo. El espíritu fariseo es
aquella actitud que acusa, condena, no perdona y cuestiona la obra de Jesús. Lucas
7:39, 49.
Versículo 39 “Entonces
una mujer de la ciudad, que era pecadora, al saber que Jesús estaba a la mesa
en casa del fariseo, trajo un frasco de alabastro con perfume”
Versículo 49 “Y los que
estaban juntamente sentados a la mesa, comenzaron a decir entre sí: ¿Quién es éste,
que también perdona pecados?”...
El versículo 39 nos
permite ver que Simón el fariseo no invitó a Jesús porque creyera en él como el
Mesías, por eso dijo en su corazón: “Sí este fuera profeta…”. Mediante aquellas
palabras en su corazón podemos ver su orgullo espiritual y la manera en que
menosprecia a aquella mujer, él desde su corazón la acusa y la condena.
El versículo 49 nos
enseña que en aquella comida había otros sentados en la misma mesa con Jesús,
quienes en su corazón cuestionaban la obra, autoridad y palabras de Jesús. Eran
sin duda otros fariseos amigos de Simón, quienes con su espíritu “fariseo” condenaban
a las otras personas.
Son aquellos que no
creen que los otros merecen perdón; no ven el gran potencial que hay en las
otras personas, solo ven sus errores y debilidades; son aquellos que observan
tanto el pecado de otros para acusarlos, que no ven los suyos propios; y por
tanto desde su orgullo religioso consideran que no necesitan a Cristo.
A veces en el hogar nos
equivocamos, ofendemos, y nos dejamos llevar por el espíritu fariseo y por eso
no toleramos ni perdonamos como Dios lo hace con nosotros, sino que ponemos
condiciones y tercamente defendemos nuestra manera de pensar. Es necesario
desarrollar un corazón manso y humilde para buscar a Dios y para perdonar al
otro.
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Con amor Jesús nos enseña y corrige, Lucas 7:40-43.
“Entonces respondiendo Jesús, le
dijo: Simón, una cosa tengo que decirte. Y él le dijo: Di, Maestro. Un acreedor
tenía dos deudores: el uno le debía quinientos denarios, y el otro cincuenta; y
no teniendo ellos con qué pagar, perdonó a ambos. Di, pues, ¿cuál de ellos le
amará más? Respondiendo Simón, dijo: Pienso que aquel a quien perdonó más. Y él
le dijo: Rectamente has juzgado”.
Es muy interesante ver
que Jesús no se enoja con Simón, ni le llama la atención por sus malos motivos,
por el contrario le enseña como hace el mejor Maestro con su discípulo. Le dice
a Simón: “Escúchame, porque una cosa tengo que decirte” y el fariseo prepara
sus oídos y le dice: “Di, Maestro”.
Mediante un ejemplo de
la vida diaria le enseña sobre el amor y el perdón; aquellos hombres no tenían
como pagar su deuda y el acreedor les perdonó todo lo que ellos le debían. Esto
nos recuerda que nosotros no teníamos como pagar nuestros pecados, no había
como saldar esa cuenta con Dios, pero por amor Jesús dio su vida para que
nuestras deudas y pecados fuesen perdonados.
Simón no estaba feliz
por tener a Jesús allí, tampoco derramó
su corazón a sus pies, ni se postró en la presencia del Señor, porque él no era
consciente de su deuda, ni del alto valor que Jesús pagaría por él. El corazón consciente
del perdón divino no sólo agradece, sino que se convierte en un altar de
adoración a su Salvador.
(Puedes leer la continuación de este tema aquí en: Valora a los miembros de tu familia También puedes leer la primera parte aquí en: Jesús visita el hogar de Simón el fariseo).
Escrito por pastor Gonzalo Sanabria.
Te invitamos a leer:
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Gracias por este alimento,espero el resto para ser lleno espiritualmente
ResponderBorrarMuy bueno el mensaje sobre todo el amor y perdón que Cristo hizo con mi vida gracias pastor que Dios lo guarde y lo bendiga
ResponderBorrarhermosa palabra...me hace pensar mucho; mucho mas cuando tengo un grave problema . creo que tengo ese espiritu. ayudeme por favor pastor. en mi iglesia ponen a servir a Dios a gente que esta practicando el pecado, me fui, a uno de sus anexos, para ver si podia escapar de esta situacion la cual me siento muy triste; cantan en el pulpito y aun estan en concubinato sin casarse, son misioneros sin casarse. lastimosamente sigue la misma forma la filial o anexo. estoy triste por que no se que hacer. me paso salir con mi familia entera descompuesta de las reuniones de la opresion , y uno de la iglesia al minuto publico lo mismos sintomas. luego de orar en casa eso se fue. y bueno yo los critico si, x que creo que esta mal. pero , me siento una farisea. me podrian dar su opinion por favor.
ResponderBorrarNo debes juzgar a tu prójimo, tu debes ir a la iglesia por tener un encuentro con el señor, si tu prójimo peca es un tema entre él y Dios, si ellos están cerca del señor yendo a la iglesia es bueno, peor sería que no fueran y no lograran conocer a Jesús, al juzgar pecas y también tienes otros pecados diferentes pero pecados al fin y al cabo, no eres mejor que ellos por tanto, logra una experiencia con Dios, buscalo a él. Y no olvides que Jesús vino por los pecadores, sino amas a tus enemigos que gracia tiene amar a tus seres queridos? Ahí está tu amor por el prójimo, en lo que cuesta. Bendiciones para ti.
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