La gracia de Dios en Cristo te alcanzó
Introducción:
El apóstol Pablo era consciente de la salvación que el Señor Jesús le había
otorgado, pero una y otra vez destaca la gracia de Dios sobre él, pues no sólo
lo salvó sino que le dio el honor de servirle. La mayor muestra de la gracia
divina hacia la humanidad quedó evidenciada en el sacrificio de Jesús en la
cruz por nosotros los pecadores…
La gracia de Dios en Cristo
te alcanzó.
Debemos
mantener un corazón agradecido hacia Dios por su abundante gracia para con
nosotros, 1 Timoteo 1:14
“Pero
la gracia de nuestro Señor fue más abundante con la fe y el amor que es en
Cristo Jesús”.
El
apóstol expresa asombro ante la abundante gracia de Dios sobre su vida, gracia
ligada a la fe y al amor que es en Cristo Jesús. Teniendo en cuenta que gracia
desde el idioma griego bíblico significa: aprobación, regalo; entonces en
Cristo somos aprobados (“en él estamos completos”) y la palabra regalo nos
recuerda el día en que Jesús llegó a nuestra vida como Dios y Salvador.
Somos
conscientes de que el Señor nos bendice todos los días, pero sin duda el regalo
más grande es el de la salvación. El día que los discípulos volvieron a Jesús
felices de que los demonios se les sujetaban, el Señor les dijo “yo veía a
satanás caer del cielo como un rayo… regocijaos
de que vuestros nombres estén escritos en los cielos”.
Porque
no importa a que alturas puedas llegar, o cuan poderoso llegues a ser, lo más
valioso no es lo material, ni todo aquello que puedas alcanzar, gózate porque
tu nombre esté escrito en los cielos por la fe y el amor que es en Cristo
Jesús. Sin obras, sólo por amor la gracia de Dios en Cristo te alcanzó.
Dios
es bueno, fiel y tiene cuidado de nosotros, razones sobran para agradecerle. Sin
embargo la principal razón por la que debemos dar gracias a Dios es por darnos
ésta salvación tan grande. Debemos dar gracias a Jesús por derramar su preciosa
sangre en la cruz por nuestros pecados, y por escribir nuestro nombre en el
libro de la vida.
Conclusión:
Cuando separados de Dios éramos víctimas de la maldad y del gobierno de las
tinieblas, aún con resistencia a la luz del evangelio en Cristo, el Espíritu
Santo con su amor y poder trabajó en nuestro corazón hasta llevarnos a los pies
del Salvador. Gracias Dios, pues la grandeza de tu gracia nos cubrió con la fe
y el amor que es en Cristo Jesús.
Escrito por pastor Gonzalo Sanabria.
Te invitamos a leer: "DERROTEMOS EL RESENTIMIENTO".
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