Es Dios quien te defiende
Introducción:
Algunas veces debemos cosechar los tristes resultados de nuestras malas
decisiones, o vivimos diversas pruebas de nuestra fe, o sencillamente aparecen
obstáculos que debemos superar en el camino. En aquellos tiempos pueden
levantarse voces que juzgan, otros murmuran, y la persona misma puede
considerar que Dios le está castigando.
En realidad lo que
debemos hacer es acudir a Cristo, pues él es nuestro refugio y fortaleza, él no
sólo nos salva del problema, sino que levanta nuestra cabeza...
Es Dios quien te
defiende.
Es
fundamental adorar a Dios en todo tiempo. Salmo 3:1-2
“Oh,
Jehová, cuánto se han multiplicado mis adversarios. Muchos son los que se
levantan contra mí. Muchos son los que dicen de mí: no hay para él salvación en
Dios. Selah”.
El rey
David vivía tiempos de persecución y oposición, de hecho nos dice la Biblia que
sus enemigos se habían multiplicado, y muchos otros pensaban que Dios lo había
abandonado. David abandona la ciudad de Jerusalén, deja atrás su trono y se
dirige al monte de los olivos, y subió llorando a la cumbre, allí llegó para
adorar a Dios, nos dice el pasaje paralelo en 2 Samuel 15:30.
El
encabezado de éste Salmo 3 nos dice “Salmo de David cuando huía de delante de
Absalón su hijo”. Así que ésta batalla era diferente a todas las otras, muchos
de sus compañeros, amigos y soldados ahora eran enemigos, y su propio hijo
Absalón dirige una rebelión contra el rey, su padre David.
El rey
decide no enfrentar a su propio hijo, decide evitar un derramamiento de sangre
en Jerusalén, David decide dejar ésta batalla en manos de Dios, por tanto será el Señor
mismo quien decida quien se sentará en el trono.
Es muy interesante que estos dos versículos terminen
con la anotación “Selah”. Ésta palabra es usada con frecuencia en los Salmos,
probablemente es un signo cúltico-musical. Para algunos “Selah” significa:
“Levantar y adorar” haciendo referencia al volumen de los instrumentos, o
levantar los ojos o brazos al cielo en oración.
Era entonces un momento de adoración especial, y precisamente
el rey David decide adorar, él decide confiar en la soberanía, poder y bondad
del Señor. La situación era muy difícil, pero el rey adora al Señor confiando
en que él dará el mejor fin a dicha situación. Es Dios quien tiene la última
palabra.
Conclusión: Aún en medio de la crisis debemos levantar nuestra
adoración a Dios, esto es una evidencia de nuestra confianza en él. La adoración
al Señor nos permite concentrarnos en su grandeza, y no en el tamaño del
problema. Dios se ocupa de aquellas situaciones en las que no podemos hacer ya
nada más, él hará lo mejor.
Te invitamos a leer: "EL DIOS DE MI ALEGRÍA".
.
Muy bellos todos los estudios y devocionales que El Espíritu Santo le inspira. Me bendicen mucho y me dan ánimo, fe y esperanza. Dios lo bendiga y siga usando
ResponderBorrarMuchas gracias Eliana por leer los devocionales y sermones. Gracias por dejarnos tus valiosos comentarios. Dios te bendiga.
Borrarhace unos meces me inscribi para recivir los sermones en mi imei. son de mucha bendicion Dios siga usando su vida querido hermano. y muchas gracias por pensar en la nececidad de las almas.Dios los bendiga!!!!
ResponderBorrarMuchas gracias Damaris por tus palabras, son muy valiosas para nosotros. Dios te bendiga y gracias por tu apoyo.
Borrar