Habla las buenas palabras de Dios

Introducción: Ante los obstáculos podemos expresar
dudas, incredulidad y derrota, pero lo que debemos hacer es declarar o expresar
las buenas palabras de Dios, sus promesas son fieles y verdaderas, él no
miente, más bien busca corazones que le crean, pues “todo aquel que en él cree,
nunca será avergonzado”…
Habla las buenas palabras de Dios, 1 Crónicas 20:6-7.
“Y
volvió a haber guerra en Gat, donde hubo un hombre de grande estatura, el cual tenía seis dedos en pies y manos,
veinticuatro en total; y también era hijo de un gigante. Desafió él a Israel, más lo
mató Jonatán, hijo de Sima hermano de David”
La Biblia nos dice que el tercer gigante tenía
veinticuatro dedos en total. Su nombre no nos es dado, pero sí lo que hacía. Él
injuriaba a Israel (versículo siete). Injuriar se traduce de un término hebreo
que significa además: ofensa, blasfemia, afrenta, hablar ásperamente. Entonces
representa a uno que maldice, uno que ofende con malas palabras.
David dijo: (en Salmo 42:10) “mis enemigos me afrentan
diciéndome cada día: ¿Dónde está tu Dios?”. Mediante palabras éste gigante promueve el rechazo y el menosprecio. Aún
procura sembrar la duda y la incredulidad en el corazón del cristiano. Es uno
que se opone o resiste el diseño de Dios.
La Escritura nos dice que lo mató Jonatán, cuyo nombre
significa: dado por Dios. Es muy importante recordar aquí que el Señor le dijo
a Moisés: “Envía hombres que reconozcan la tierra de Canaán, la cual yo doy a
los hijos de Israel”. Ese territorio fue dado por Dios a su pueblo, pero al
volver los espías (diez de ellos) dijeron que no era posible conquistar esa
tierra, que allí habitaba la raza de los gigantes, que ellos eran como insectos
o langostas a su lado.
Para vencer este gigante debemos creer y confesar las
palabras de Dios por encima de lo que las circunstancias digan o lo que los
demás digan. Josué y Caleb dijeron: “No temáis al pueblo de aquella tierra,
porque nosotros los comeremos como pan; su amparo y fortaleza se ha apartado de
ellos, y con nosotros está Jehová, no temáis” (Puedes leer Números 14:6-9).
Tal vez el enemigo traiga palabras de menosprecio, ofensa
o incredulidad, no des lugar a esas palabras de mentira, más bien cree y
declara la poderosa palabra de Dios y avanza, él ha prometido estar contigo
todos los días. Declara lo que el Señor ya nos dio en la cruz del calvario,
hablemos lo que Cristo alcanzó para nosotros al resucitar. En él somos más que
vencedores.
Conclusión: Dios te ha equipado para derribar todo gigante que se
levante contra ti. No consientas las palabras de menosprecio, más bien
levántate en oración y expresa las buenas palabras de Dios a favor de tu vida y
de los tuyos. El miedo y la incredulidad huyen ante la poderosa palabra del
Señor.
(Escrito por Pastor Gonzalo Sanabria).
(Escrito por Pastor Gonzalo Sanabria).
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Este comentario ha sido eliminado por el autor.
ResponderBorrarHermoso mensaje!!.Hoy mas que nunca debemos hacer nuestra toda la armadura que nos a dado, y estar firmes... sabiendo que fiel es aquel que prometió. Gracias, Dios les bendiga grandemente.
ResponderBorrarMuchas gracias Margot por tus palabras y por dejarnos tu comentario. Dios te bendiga.
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