Cómo superar la aflicción y la tristeza
Introducción: A causa de las crisis o fracasos el corazón
puede llenarse de tristeza y caer bajo una fuerte aflicción. Estado que incluso
puede provocar enfermedades y la toma de malas decisiones que acaban de
oscurecer la vida.
Es allí donde debemos buscar a Dios, fortalecernos en su presencia y creer en su poder, pues él no ha cambiado él se levanta a favor de sus hijos…
Es allí donde debemos buscar a Dios, fortalecernos en su presencia y creer en su poder, pues él no ha cambiado él se levanta a favor de sus hijos…
Cómo superar la aflicción y la tristeza - Biblia
Resultados de la tristeza o aflicción
en una persona, Job 42:10.
“Y quitó
Jehová la aflicción de Job, orando él por sus amigos; y aumentó al doble todas
las cosas que habían sido de Job”
Nota
1: Como
sabemos la aflicción de Job vino en diferentes frentes, perdió su familia, su
bienestar y la salud, y todos sus bienes. Aquí la Escritura nos dice que
“Jehová quitó la aflicción de Job” Dios la permitió, el diablo la trajo y el
Señor la quitó.
Durante todo ese tiempo el corazón de
Job estuvo afligido y triste ante las difíciles circunstancias de su vida. La
aflicción produce grandes pérdidas, el fruto se pierde, recordemos aquí que
aflicción también significa miseria, vemos que Job lo perdió casi todo.
Nota
2: Salmo 107:10-12
“Los que moraban en tinieblas y sombra de muerte,
aprisionados en aflicción y en hierros; Por cuanto fueron rebeldes a las
palabras de Jehová, y aborrecieron el consejo del Altísimo. Por lo que quebrantó
con trabajo sus corazones, cayeron y no hubo quien les ayudase”
Nos enseña que la aflicción trae
quebranto, trabajo arduo sin buenos resultados, fruto estéril. Dice además que
“cayeron, y no hubo quien los ayudase” esto es tropiezos en el camino,
impedimentos para avanzar, y soledad en la que nadie ayuda.
La aflicción o tristeza de corazón conduce
a la persona a terrenos estériles y a dolorosas caídas. Gracias a Dios que
Jesucristo es restaurador por excelencia, él levanta al caído y le devuelve su
bendición, es más como lo hizo con Job “aumenta al doble todas las cosas que en
principio tenía”.
¿Cómo ser libre de la
aflicción y la tristeza?
Nota:
El
contexto de los pasajes que hemos leído nos muestra cómo salir de ese estado de
aflicción, y romper las cadenas de la tristeza:
a) Reconocer
con humildad de corazón la propia condición: Job 42:5-6.
“De oídas te había oído; mas ahora mis ojos te ven.
Por tanto me aborrezco, y me arrepiento en polvo y en ceniza”
En donde “aborrezco” quiere decir
desdeñar, arrojar y desechar lo que es pecado en mí. Por eso añade y dice: “Me
arrepiento”. Identificar nuestro pecado y arrepentirnos es el primer paso para
salir de la aflicción.
b) Clamar
a Dios (Salmo 107:13a “entonces clamaron a
Jehová en su angustia”). Por lo general la angustia produce clamor a
Dios, y él misericordioso escucha y socorre a sus hijos.
c) Creer
en el poder de Dios (Salmo 107:13b-14 “Él los libró de sus aflicciones. Los sacó de las tinieblas y de
la sombra de muerte, y rompió sus prisiones”).
Veamos las tres acciones del Señor como
respuesta al clamor: “Los libró de sus aflicciones” “Los sacó de las tinieblas
y de la sombra de muerte” y “rompió sus prisiones”.
Es Dios quien libera, es quien saca a
sus hijos del pozo o de la cárcel de aflicción y rompe sus prisiones (la
palabra prisiones se traduce del hebreo “mosér” quien además significa:
atadura, castigo, cadena). Es Cristo quien rompe las cadenas, pues él vino a
traer libertad a los cautivos.
d) Alabar
al Señor (Salmo 107:15 “Alaben la misericordia
de Jehová, y sus maravillas para con los hijos de los hombres”).
Una de las cosas que hace la aflicción
es robar o destruir la vida de adoración y alabanza a Dios. La aflicción
consume el gozo y la fuerza para alabar al Señor. Es necesario volver a la
alabanza, y levantar la voz anunciando a principados y potestades que Cristo
reina, que él pelea a favor de su pueblo, y que establece su poder y gobierno
en medio de sus enemigos. Él es Dios sobre todas las cosas.
e) Perseverar
y confiar en la bendición y poder de Dios (Génesis 41:51-52).
“Y llamó José el nombre del primogénito Manasés;
porque Dios (dijo él) me hizo
olvidar todo mi trabajo, y toda la casa de mi padre. Y el nombre del segundo lo
llamó Efraín; porque Dios (dijo él) me hizo fértil en la tierra de
mi aflicción.”
Nota
1:
José vivió etapas muy difíciles en su vida, y al llegar a Egipto Dios lo
protegió y prosperó en todo lo que hacía. Pero era esclavo de Potifar, y luego
fue preso del rey. Sin embargo él dice: “Dios me hizo fructificar en la tierra
de mi aflicción”. José tuvo que perdonar a sus hermanos.
Nota
2:
El resentimiento oculto y escondido en el corazón tal vez no lo vean los
hombres, pero es un factor que conduce a la persona a la aflicción. Por eso es
necesario perdonar de corazón.
Renunciar a lo que permitió o le dio poder a las tinieblas para venir a dañar. Es necesario renunciar a lo que llevo al corazón a estar bajo sombra de muerte, y con la autoridad de Cristo romper las ataduras y cadenas de aflicción.
Renunciar a lo que permitió o le dio poder a las tinieblas para venir a dañar. Es necesario renunciar a lo que llevo al corazón a estar bajo sombra de muerte, y con la autoridad de Cristo romper las ataduras y cadenas de aflicción.
Conclusión:
Dios desea la libertad y sanidad de sus hijos. Jesucristo ha venido para romper
las cadenas de aflicción, y destruir los poderes de las tinieblas que afligen
la familia y devoran la bendición de Dios.
Escrito por Pastor Gonzalo Sanabria.
Te invitamos a leer: "GEDEÓN Y EL ÁNGEL DE JEHOVÁ".
Cómo
superar la aflicción y la tristeza.
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