El cristiano debe cuidarse del vino

El cristiano debe cuidarse del vino
Introducción: La Biblia nos advierte acerca del uso y abuso del vino. En tiempos de Jesús el vino acompañaba la cena judía, era entonces una parte del alimento, pero la misma Escritura nos previene acerca de los tristes resultados de la embriaguez, por eso nos dice: “No os embriaguéis con vino, en lo cual hay disolución”…   

El cristiano debe cuidarse del vino, Efesios 5:18


Contexto histórico y cultural de Efesios 5:18.  

Y no os embriaguéis con vino, en lo cual hay disolución; mas sed llenos del Espíritu

Nota 1: Ésta carta es escrita por el apóstol Pablo en el año 62 d.C. Esta es una epístola que se escribe desde la prisión donde estaba el apóstol por predicar el evangelio. Eran tiempos de persecución por parte del imperio romano, precisamente por eso él estaba en la cárcel.    

Nota 2: La ciudad griega de Éfeso tenía características específicas: 

a) Por su ubicación en la unión de varias rutas comerciales adquirió gran importancia.

b) Fue un importante centro religioso (tenía allí el gran templo a la diosa Diana).  

c) Eran famosos sus libros de magia y la práctica de la misma.

d) Por ser una ruta comercial muy importante su poder bancario era significativo.

e) Era entonces un importante centro religioso, comercial y cultural (de hecho era muy famosa y reconocida su biblioteca, de dos niveles, la cual contenía más de doce mil volúmenes o rollos).  

Nota 3: En medio de todo esto (prosperidad, popularidad, filosofía y conocimiento) Dios le dice a la iglesia “No os embriagues con vino en lo cual ha disolución”. Puede parecernos al principio una frase fuera de lugar, sino es porque debemos tener en cuenta que en el mundo greco-romano el vino formaba parte de sus festividades y aún de sus cultos.

Por ejemplo existió en aquel tiempo el culto al dios Baco, dios del vino, las fiestas en su honor se llamaban bacanales, se bebía sin medida, reuniones que culminaban con desenfreno y gran desorden moral, las celebraciones tenían lugar cinco veces al mes. 

Era tal el desorden en las tales reuniones que el mismo estado decreto una ley para prohibirlas (sin embargo en oculto su práctica continuo). Entonces que indicado el consejo de Dios “no os embriaguéis con vino en lo cual hay disolución”. Consejo muy importante hoy también.   


(La correcta interpretación de la Biblia hoy día es fundamental ante la gran cantidad de enseñanzas y doctrinas de error, por eso aconsejo el uso del Comentario Bíblico Matthew Henry, que también uso para mi labor pastoral y de enseñanza, es considerado por muchos el mejor comentario bíblico, puedes adquirirlo en: Comentario Bíblico Matthew Henry: Obra completa sin abreviar - 13 tomos en 1 (Spanish Edition) ).       

La Biblia nos advierte respecto al vino: Proverbios 23:29-35. 

¿Para quién será el ay? ¿Para quién el dolor? ¿Para quién las rencillas? ¿Para quién las quejas? ¿Para quién las heridas en balde? ¿Para quién lo amoratado de los ojos? Para los que se detienen mucho en el vino, para los que van buscando la mixtura. No mires al vino cuando rojea, cuando resplandece su color en la copa; Se entra suavemente, mas al fin como serpiente morderá, y como áspid dará dolor. Tus ojos mirarán a la mujer extraña, y tu corazón hablará perversidades. Y serás como el que yace en medio del mar, o como el que está en la punta de un mastelero. Y dirás: Me hirieron, mas no me dolió; me azotaron, mas no lo sentí; cuando despertare, aún lo volveré a buscar

Nota 1: Como vemos en el texto bíblico el vino provoca: dolor, conflictos, peleas, perversión, adición, caos personal, locuras y vergüenzas. La persona pierde el buen juicio y el discernimiento y lo que antes juzgaba como malo, ahora lo llama bueno. 

Nota 2: Es muy importante tener en cuenta que Pablo nos dice que en el vino hay “disolución”. Esta palabra se traduce del griego “asotia” que además significa: desenfreno, insensatez, libertinaje. Entonces el vino hace que la persona pase por encima de los límites o de las normas, sobrepasa o pisotea sus propios principios de vida, cae en una desenfrenada y falsa libertad.   

Nota 3: El vino además es figura o representa todo aquello que nos hace desobedecer a Dios, es lo que confunde nuestro discernimiento, es lo que en algún momento nos hace pensar que haciendo lo que queremos es mejor que hacer lo que Dios dice.

Es aquello que hace perder el buen juicio al cristiano y le hace cometer locuras, es algo así como “el vino del mundo” que aunque no se bebe físicamente, poco a poco embriaga al hijo de Dios y termina llevándolo al destino de maldad, y luego éste cristiano reacciona (“despierta”) y dice “¿Qué fue lo que hice?”.

Más bien nos aconseja el Señor “Sed llenos del Espíritu Santo” pues es él quien realmente lleva al cristiano a vivir de manera agradable a Dios. Ser llenos del Espíritu de Dios es permitir que su vida y carácter sea el que fluya en nuestro diario vivir, aspecto que implica fortalecer nuestra comunión con él y la decisión de someternos a su voluntad.


Conclusión: Permitamos a Dios hacer su obra en nosotros, demos a su consejo el primer lugar y seremos bendecidos en todas las cosas. Apartarnos de lo malo siempre resultará en grande victorias y bendiciones. 

Escrito por Pastor Gonzalo Sanabria.

  
El cristiano debe cuidarse del vino.  

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