EL MATRIMONIO CRISTIANO
Introducción: Hay muchas
maneras de honrar a Dios, por ejemplo con nuestras alabanzas, con nuestras
ofrendas, con nuestro servicio, etc; pero sin duda la mejor manera de alabar al
Señor es con una vida de obediencia.
Podemos decir muchas cosas y usar hermosas palabras para hablar de Dios, pero lo que complace al Señor, lo que agrada Su corazón es la obediencia de sus hijos. Sí la Biblia nos manda: “Honra a tu padre y a tu madre” ¿Cuánta más honra debemos dar a Dios? Al Señor sea toda la gloria…
Podemos decir muchas cosas y usar hermosas palabras para hablar de Dios, pero lo que complace al Señor, lo que agrada Su corazón es la obediencia de sus hijos. Sí la Biblia nos manda: “Honra a tu padre y a tu madre” ¿Cuánta más honra debemos dar a Dios? Al Señor sea toda la gloria…
EL MATRIMONIO CRISTIANO
1) Nuestra conducta es de gran
valor para salvación de otros (1 Pedro 3:1-2).
Reflexión 1: Hablamos de un evangelismo
sin palabras sólo con el testimonio de una vida transformada por el poder de
Dios. Que sean ellos (los esposos no cristianos) ganados por la conducta de sus
esposas. Es interesante que esa “conducta” esté relacionada aquí con la
sujeción, la palabra sujeción es traducida del término griego: “jupotasso” que
significa además: obediencia, estar bajo autoridad. Por eso es importante
evitar en el matrimonio cristiano cosas como:
a) El matriarcado (hogares donde es la mujer la cabeza de familia, ella
manda, decide, disciplina a los hijos y el esposo simplemente hace los mandados
de la casa).
b) La manipulación (de manera sutil uno de ellos termina haciendo siempre
su voluntad, sin importar la opinión del otro).
c) La sujeción también es muy importante en el lugar de nuestro trabajo,
en la empresa, universidad o colegio. Debe haber respeto y obediencia a las
autoridades que nos corresponden, recordemos que la autosuficiencia y la
rebelión es una semilla demoniaca.
d) El esposo debe respetar y tratar a su esposa como un vaso frágil.
Reflexión 2: El versículo dos nos habla
de una conducta “casta y respetuosa” esto es: santa, sin contaminación, con reverencia.
Con facilidad la mujer le falta al respeto a su esposo mediante bromas
denigrantes, resaltando sus defectos en público, desautorizándolo ante sus
hijos, compartiendo a toda voz sus fracasos, o cuando mediante palabras valora
más a sus amigos que a él mismo, y es además deshonrado y menospreciado en
casa.
2) El vestido más valioso (1 Pedro 3:3-4).
Reflexión 1: La palabra “atavió”
significa: adorno, elegancia, belleza. El pasaje nos dice que no debemos hacer
tanto énfasis en los arreglos externos, sino que debemos procurar la belleza
interior, es decir un espíritu tierno y sereno lo cual es precioso delante de
Dios.
Reflexión 2: Hoy día se hace un gran
énfasis en la belleza externa, las cirugías y el materialismo han opacado la
belleza espiritual. De manera desmedida se invierte tiempo y dinero procurando
tener más belleza física cada día. Pero la verdad es que lo más valioso es lo
que va por dentro, y lamentablemente es lo menos cultivado.
Reflexión 3: Podemos dedicar mucho
tiempo para escoger un vestido, arreglarnos (las damas para maquillarse) pero
el texto de hoy nos hace pensar ¿será que dedicamos tiempo para embellecer
nuestra vida espiritual?
Es pues la oportunidad de dedicarnos más a la belleza interior, crecer y nutrir nuestra vida espiritual en Cristo Jesús nuestro Señor. No digo con esto que se debe descuidar la salud física y buena presentación, sino que no se debe ir al extremo de éstas.
Es pues la oportunidad de dedicarnos más a la belleza interior, crecer y nutrir nuestra vida espiritual en Cristo Jesús nuestro Señor. No digo con esto que se debe descuidar la salud física y buena presentación, sino que no se debe ir al extremo de éstas.
3) El ejemplo de Sara (1 Pedro 3:5-6).
Reflexión: Es muy interesante que pensemos
en detalle cada versículo:
a) El versículo cinco nos
menciona algunas características de éstas mujeres:
Ø
“Santas” = consagradas, puras, dedicadas
a Dios.
Ø
“Esperaban en Dios” = confiaban en el Señor,
aguardaban la obra de Dios.
Ø
“Sujetas a sus maridos” = respetuosas, de buen
trato con su cónyuge.
b) El versículo seis destaca a
Sara esposa de Abraham, por eso nos dice: “Como Sara” quien obedecía a Abraham,
y lo llamaba “señor”. La Biblia nos enseña que lo hizo por ejemplo en Génesis 18:10-12. Ella respetaba a su esposo, aún en los momentos más complicados y
difíciles de entender. El matrimonio cristiano precisamente requiere de Cristo
para glorificar su Nombre.
4) La responsabilidad de los
esposos:
a) 1 Pedro 3:7.
Reflexión: Este versículo destaca
varias cosas muy importantes, por ejemplo el esposo debe:
Ø
“Vivir con ellas sabiamente” = Esa sabiduría y
conocimiento viene sólo de Dios. Es él quien nos puede capacitar para dirigir
correctamente el hogar, para tomar decisiones acertadas y no poner en riesgo la
familia. Sabiduría para manejar la relación de esposos, y la sana convivencia.
Ø
“Dar honor” = dar que significa:
otorgar, asignar, conceder y honor que significa: respeto, aprecio, honra,
precio, compensación por un servicio, paga. El esposo debe valorar y reconocer
el trabajo de la mujer.
Ø
“Como a vaso frágil” = nos habla de un trato
suave, delicado y respetuoso.
Ø
“Coherederas” = participantes en común,
con los mismos derechos a la herencia.
Ø
“Para que vuestras oraciones no tengan estorbo” = el maltrato a la esposa hace que se cierren los cielos y por tanto
las oraciones del esposo son estorbadas, son oraciones frustradas, la palabra
griega traduce básicamente: cortar abajo (de un árbol). Son oraciones que no
prosperarán hasta que se corrija la conducta de maltrato hacia la esposa, se
pida perdón a ella y a Dios.
b) Colosenses 3:19.
Reflexión 1: Dios nos encomienda “amar”
a la esposa, la palabra amar aquí se traduce del griego “agapao” que es el amor
genuino, puro, es el amor de Dios, amor que precisamente sólo se obtiene cuando
renunciamos a nuestra deforme manera de “amar” para que fluye en verdad el amor
del Señor en nuestro corazón, es el amor que derrota el egoísmo y el orgullo, es
aquel amor que perdona, tolera y ayuda al otro, es el amor que sostiene al
matrimonio cristiano.
Reflexión 2: “No seáis ásperos con
ellas” la palabra áspero aquí significa: amargo, hacer que algo se vuelva
agrio. A veces con palabras, actitudes y gestos amargamos el rato o la
esperanza de los otros. A quienes en su boca siempre tienen una ofensa o
palabra de menosprecio y esto sólo evidencia que así esta su vida, pues de la
abundancia de corazón habla la boca.
c) Efesios 5:25.
Reflexión: El estándar que nos pone
Dios aquí es bien alto pues nos dice que el esposo debe amar a su esposa como Cristo amó a su
iglesia y se entregó por ella. ¿Que tanto nos esforzamos por sacar adelante
nuestro hogar? ¿Qué tanto oramos y ayunamos por el amor en el matrimonio?
Conclusión: El Señor Jesucristo quiere ayudarnos a cumplir sus mandamientos, él
quiere llevarnos a caminar en Su diseño, por eso nos recuerda el valor e
importancia de la familia.
(Escrito por Pastor Gonzalo Sanabria)
Gracias por sus escritos que tenga un buen fin de años y que el próximo 2016 siga siendo de mucho éxitos.
ResponderBorrarMuchas gracias Santos. De igual manera que Dios bendiga tu vida y familia con la abundancia del cielo y que el año 2016 sea lleno de la gloria de Dios. bendiciones.
BorrarQue hermoso divocional no Estoy casada
ResponderBorrarPero me ayudado aflecionar la verdadera voluntad de Dios ,para los matrimonios.wow me gusto mucho....
Dios te guarde. Muchas gracias por tu comentario. Gracias a Dios por su palabra. Bendiciones.
Borrargracias mil gracias por este mensage es lo que Dios quiere de nosotros que seamos felices dentro del matrimonio y familia.
ResponderBorrarDios te bendiga Jose. Muchas gracias por tu comentario.
BorrarPastor saludos.. gracias por sus reflexiones con ese toque de una vida en el Espíritu, gracias por inspirar a otros que como yo, anhelamos cada día de la presencia de Dios pero también de la guía de su Espíritu Santo para honrarlo...Bendiciones, no de deje de escribir y FELIZ AÑO 2016
ResponderBorrarMuchas gracias Josue. Tus palabras nos alientan. Dios te bendiga.
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