OBEDECER A DIOS ES LO MEJOR
Introducción: En
nuestra vida podemos ser tentados muchas veces para tomar el camino equivocado,
otras veces somos conscientes de que es un mal camino pero obstinadamente vamos
por él. Andar por tal o cual camino es nuestra decisión, pero debemos ser
conscientes que Dios siempre nos quiere ayudar y llevar por el mejor camino,
aquel que nos conduce al destino que él nos ha preparado desde antes de la
fundación del mundo…
OBEDECER A DIOS ES LO
MEJOR
1) Jesús se humilló
hasta lo sumo (Mateo 21:4-5).
Nota 1: Los profetas de Dios ya habían proclamado que el
Rey llegaría, que vendría a Jerusalén, el Rey de reyes iba a llegar a la santa
ciudad. Desde la antigüedad el rey es anunciado antes de aparecer, de hecho
Juan el bautista estaba proclamando la llegada del Hijo de Dios.
Nota 2: Dios no siempre hace
las cosas como pensamos o queremos. El texto bíblico nos dice: “tu Rey viene a
ti”, que interesante él viene sin esperar que tú vayas a él (así sigue siendo
hoy día). La siguiente pregunta puede ser: ¿y cómo viene? Nos dice la
Escritura: “Manso y humilde” (para tan alto dignatario se esperaría una gran
comitiva, unos inmensos preparativos, estarían convocadas las grandes
autoridades, etc), pero viene accesible para todas las necesidades, para todos
los necesitados. Te invito a leer: “Jesús es el perfecto Cordero de Dios”.
Nota 3: La Biblia nos dice:
“sobre una asna, sobre un pollino, hijo de animal de carga”, los caballos
estaban reservados para los nobles y oficiales del ejército, el Señor Jesús
entró montado en un asno, manifestando con esto su acto de humillación (haciéndose
hombre y despojándose de Su gloria) y expresando que venía en son de paz y no
de guerra.
Nota 4: El Hijo de Dios volverá
por segunda vez, pero ya no sobre una asna o un pollino, él vuelve sobre un
caballo blanco, el que lo monta es el Fiel y Verdadero, su nombre es EL VERBO
DE DIOS, sus ojos como llama de fuego, y los ejércitos celestiales vestidos de
lino finísimo, blanco y limpio, le siguen en caballos blancos, de su boca sale
una espada aguda para herir las naciones y en vestidura y en su muslo tiene
escrito este nombre: REY DE REYES Y SEÑOR DE SEÑORES (y nosotros estaremos para
siempre con él).
Nota 1: El término conmover es traducido del griego “seío”
que significa además: agitar, sacudir, hacer temblar, mover de un lado para
otro. Jesús es el Rey que trae paz, de hecho el Señor llegó a la ciudad de
Jerusalén cuyo nombre significa: ciudad de paz. Pero era necesario que Jesús generara
cambios, entonces él primero conmueve las estructuras de los hombres, para
establecer la suya. La llegada del Señor provoca cambios (muchos de los cuales no
se esperan).
Nota 2: Vemos que ligada a la
manifestación del Señor hay muchas preguntas: “¿quién es éste?” decían los
judíos, y la respuesta fue: es Jesús. Nosotros podemos decir: ¿Qué es esto?
¿Qué está sucediendo? Y la respuesta entonces será: es Jesús, ha venido a mi
vida, y está conmoviendo todas las cosas, él está acomodando, y tal vez sea incómodo
y hasta nos moleste lo que pasa, pero sin duda alguna todo lo que él hace es para
nuestro bien, pues la Biblia nos dice: “Porque yo sé los pensamientos que
tengo acerca de vosotros, dice Jehová, pensamientos de paz, y no
de mal, para daros el fin que esperáis”, Jeremías 29:11. Obedecer
a Dios es lo mejor.
3) Jesús viene para
salvar, sanar y liberar (Mateo 21:14).
Nota: Los
enfermos de Jerusalén que se enteraron que el Señor Jesús había llegado,
vinieron rápidamente ante él, y recibieron sanidades, milagros, liberaciones,
sus vidas ya no fueron las mismas, ellos tuvieron un encuentro con Jesús… el
Señor no viene a molestar, él viene a bendecir.
4) El orgullo y la soberbia nos impiden ver y
recibir el amor y el poder de Cristo (Mateo 21:15).
Nota: Los
sacerdotes y escribas de Jerusalén veían las maravillas de Jesús y oían las
alabanzas pero no creían en el Mesías, ellos no eran ciegos ni sordos pero no
querían ver ni oír. “La peor desgracia no es ser pecador, la más grande
desgracia es no reconocerlo”. Escribas y fariseos eran los representantes
de la vida religiosa de Israel, pero no eran ejemplos de verdadera vida
espiritual. Jesucristo el Señor ha venido a sanar al enfermo, a perdonar al
pecador, a restaurar al hombre caído… la religión en cambio enferma, condena, y
no salva, porque el único mediador entre Dios y los hombres, se llama
Jesucristo hombre.
Nota 2: Es muy
interesante ver que nos dice: “los muchachos aclamaban” muchacho es una
traducción del griego “país” que significa además: joven, niño. Ellos cantaban
“Hosanna al Hijo de David”, esto lo aprendieron de los adultos, como lo vemos
en el versículo nueve (¡qué gran responsabilidad tenemos: ser ejemplo para los
más jóvenes!). La expresión Hosanna significa (desde el hebreo) «salva, te
rogamos». Se convirtió en una expresión de alabanza en lugar de un ruego,
aunque al principio fue un clamor pidiendo ayuda.
5) El
señor Jesucristo limpia y ordena su
casa (Mateo 21:12).
Nota 1: El Señor Jesús viene a su templo y lo transforma (es
interesante pues la Biblia dice que ahora somos templo del Señor). Lo que los
judíos hacían debía hacerse, vender los animales para el sacrificio y cambiar las
monedas (por las grandes distancia de donde venían) pero ellos lo hacían mal
pues estaban profanando el templo del Señor, y así el énfasis del
culto ya no era Dios ni la adoración a él.
Nota 2: vemos entonces que cuando
el Señor Jesús entra en nuestra vida, saca lo impropio, lo que nos hace daño.
Es interesante ver que la Biblia nos enseña que Jesús hizo esto en dos
ocasiones: al comienzo y al final de su ministerio. En una de las ocasiones usó
un azote de cuerdas (entonces el Señor algunas veces limpiará y esto causará
dolor, pero el Maestro sabe lo que hace). Vemos que algunas biblias llaman a
éste pasaje: la “purificación del templo”, y debemos recordar que Cristo viene
por una “iglesia gloriosa, que no tenga mancha ni arruga ni cosa semejante,
sino que sea santa y sin mancha”. El que lo haya hecho dos veces nos indica
varias cosas:
a) Que la voluntad del Señor es la limpieza de su casa
(nosotros mismos)
b) Que el corazón del hombre es obstinado y terco.
c) Que lo hará una y otra vez, así tenga que usar "un
azote de cuerdas".
Conclusión: La mejor adoración que
podemos dar a Dios es nuestro corazón sincero, obediente, humilde, rendido a Su
voluntad, que procura siempre agradarle, que puede levantar su adoración a Dios
en medio de la adversidad, que confía en que Dios tiene el gobierno de todas
las cosas, y sabe que Jesús todo lo hace bien. Obedecer a Dios es lo mejor.
(Escrito por Pastor Gonzalo Sanabria)
Te invitamos a leer: “¿QUÉ ES Y CUÁL ES LA IMPORTANCIA DEL GRAN TRONO BLANCO DE DIOS?”
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