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MOISÉS SUBE AL MONTE SINAÍ

MOISÉS SUBE AL MONTE SINAÍ
(Pastores Gonzalo y Andrea Sanabria)

La Biblia nos dice en Sant. 2:23 que: “Abraham creyó a Dios, y le fue contado por justicia, y fue llamado amigo de Dios”. La verdadera amistad requiere tiempo, conocimiento, ayuda, apoyo, confianza mutua, diálogos sinceros y transparentes, superación en amor de las dificultades. Vemos también que Moisés tenía una comunión con Dios única en la tierra, resultado de su continua búsqueda del Señor. Jesús dijo: “Y esta es la vida eterna: que te conozcan a ti, el único Dios verdadero, y a Jesucristo, a quien has enviado” (Jn. 17:3), y el término conocer aquí del griego ginosko, significa: “estar tomando conocimiento” (hablamos de una búsqueda continua, es un estilo de vida)…  

MOISÉS SUBE AL MONTE SINAÍ (Devocional No. 064)

Y Jehová dijo a Moisés: Alísate dos tablas de piedra como las primeras, y escribiré sobre esas tablas las palabras que estaban en las tablas primeras que quebraste. Prepárate, pues, para mañana, y sube de mañana al monte de Sinaí, y preséntate ante mí sobre la cumbre del monte”, Éx. 34:1-2.
     
Alcanzar la presencia de Dios requiere perseverancia, pues debemos superar diversos  obstáculos. Moisés debe llevar dos nuevas tablas de piedra (peso adicional a su cuerpo), debía subir a la cumbre del monte (esfuerzo) y no permitir o superar la condenación o depresión por sus acciones pasadas, pues Dios le dice “como las tablas primeras que quebraste”.

Debe haber expectativa de la revelación divina, y esto implica intimidad, encuentro a solas. Y no suba hombre contigo, ni parezca alguno en todo el monte; ni ovejas ni bueyes pazcan delante del monte”, Éx. 34:3, debe haber ausencia de factores distractores externos e internos), si éste encuentro es real, habrá transparencia y por tanto lo oculto del corazón se pone en evidencia ante la luz del Señor. En éste ámbito de intimidad, Dios revela su voluntad y diseño, el Señor le dio a Moisés: La Ley; el modelo del tabernáculo; las instrucciones para el sacerdocio; el orden para marchar por el desierto (no lo quitó, los instruyó para atravesarlo).

Cuando alguien busca a Dios, Dios viene a él, Y Jehová descendió en la nube, y estuvo allí con él, proclamando el nombre de Jehová”, Éx. 34:5. Dios es omnipresente, está en todo lugar, también ha prometido estar con nosotros todos los días, sin embargo debemos reconocer que hay momentos especiales y sobrenaturales… Aquí Dios “descendió y permaneció junto a Moisés”. Moisés tenía falencias, debilidades, pero buscaba a Dios y Dios vino a él, por eso la Biblia dice: “Acercaos a Dios, y él se acercará a vosotros” (Sant. 4:8).
              
La verdadera transformación sucede en la intimidad con Dios, Y aconteció que descendiendo Moisés del monte Sinaí… no sabía Moisés que la piel de su rostro resplandecía, después que hubo hablado con Dios, Éx. 34:29.  El texto nos dice que: “el rostro de Moisés resplandecía después de haber estado hablando con Dios”, hablar del heb. Dabár: arreglar, hablar; someter. Así que fue un tiempo en el que cosas de Moisés fueron arregladas u ordenadas, escuchó y conoció revelaciones del Señor y todo esto quedó rendido, sometido a Dios. Éste conjunto de cosas y decisiones de Moisés, permiten el resplandor en su rostro.

(Devocionales, sermones y estudios bíblicos en: http://estudiosysermones.blogspot.com/

La verdadera transformación y renovación, es evidente. El texto nos dice que Moisés no lo sabía, pero todos los demás lo veían. Realmente es Dios quien da testimonio de nosotros y de su obra. Esto sucedió en el monte Sinaí, sucedió con Jesús en el monte de la transfiguración, y sigue sucediendo hoy…
   
Reflexión final: La verdad es que en la vida cristiana a veces vivimos circunstancias que son incomprensibles para nosotros, en otras ocasiones no sabemos qué camino seguir, o que hacer ante cierta adversidad, pero cuando vamos a Dios y le buscamos con insistencia, él se manifiesta, nos enseña, direcciona y transforma.

Te invitamos a leer los siguientes artículos:

1.   PROSPERIDAD SOBRENATURAL 
2.   EL LLAMAMIENTO DIVINO 

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